Notas sobre el día de la mujer

IMG_0792¿Qué se conmemora hoy?

El día internacional de la mujer suele ser motivo de confusión. He escuchado a personas decir que no es necesario tener un día de la mujer, pues no hay un día del hombre y eso ya no es equidad. Y claro, cada año escucho y veo a personas enviar felicitaciones cual si fuera 10 de mayo, hablando de las cualidades que comúnmente se asocian a las mujeres, evidentemente con buenas intenciones.

Sin embargo, habríamos de dejar claro que hoy es un día que no se festeja. Hoy es un día para recordar la lucha por la igualdad de los derechos civiles y laborales de las mujeres, y las pérdidas que como humanidad, hemos tenido durante esta lucha.

Hoy recordamos que nuestras antepasadas, tuvieron que luchar por tener derecho a votar y ser votadas, derecho a asistir a la universidad, derecho a trabajar y tener prestaciones laborales dignas y de acuerdo a sus necesidades. Hoy recordamos que durante esta lucha, 146 mujeres murieron en el incendio de una fábrica textil en Nueva York.

Aleksandra Kollontai, la feminista rusa que logró para su país el derecho al voto y la legalización del divorcio y el aborto, fue quien estableció como día de conmemoración oficial el 8 de marzo, tanto para celebrar los logros de la lucha, como para visibilizar su vigencia. Pronto este día empezó a volverse uniforme internacionalmente.

Hoy en día todavía hay lugares en donde una mujer tiene menor salario por realizar el mismo trabajo que un hombre. Hoy en día, los hombres todavía no tienen prestaciones especiales cuando sus hijas e hijos nacen, y no pueden participar de sus primeros cuidados. Hoy en día, hay empresas que exigen uniformes para las mujeres y no para los hombres, pues todavía se considera que el cuerpo de una mujer es un objeto distractor. Hoy en día, por esta misma razón, todavía tenemos que preguntarnos si lo que traemos puesto es seguro para andar en la calle. Hoy en día las mujeres latinas, nativas y de ascendencia africana, seguimos estando más vulnerables socialmente. Hoy en día, aún estamos comprendiendo que hay mujeres que no tienen vulva, ni pechos. Hoy en día, en el lenguaje, en los pequeños movimientos que hacemos, en la música que escuchamos, en nuestras forma de insultar, en los productos que consumimos, en la manera en que educamos, etc., la misoginia está latente; son latidos que amenazan con explotar en abusos, violaciones y feminicidios.

No es que necesitemos un día para festejar que somos mujeres. Es que necesitamos este día para autoafirmar nuestros cuerpos y la importancia de nuestras vidas. Es que necesitamos este día para recordar que la lucha es real.

Experiencias, aprendizajes y desaprendizajes

Hace un año exactamente, comencé a apropiar e interiorizar el feminismo.
Anterior a esto, estaba presente la mirada ciega ¿Por qué pelean las feministas? ¿Que no somos ya iguales hombres y mujeres? ¿Por qué tanta exageración?

Reconocerme parte de esta lucha ha sido y sigue siendo un proceso de interiorizar y empatizar. Comenzar a analizar relaciones y momentos de mi vida en los que efectivamente, fui víctima de abusos psicológicos que pudieron convertirse en otra cosa más grave, fue una revelación muy liberadora. Entender por fin que, muchos de estos abusos, no eran mi culpa, como hasta hace poco lo seguía creyendo,fue inmensamente liberador.

Reconocer esto, me hizo dar un primer paso para empezar a entender lo que peleamos en el feminismo. Lo que luchamos todas día a día.
Luchamos por dignidad, respeto, igualdad, cosas fundamentales para vivir en un mundo más armonioso. Luchamos y reconocemos nuestra lucha y las de las demás. Hablamos por aquellas que no pueden hablar o por aquellas quienes aún no se atreven a hablar.

El feminismo nos libera a todos por igual. Mujeres y hombres. Como menciona Chimamanda Ngozi Adichie “We must raise our daughters differently. We must also raise our sons differently” (Debemos educar a nuestras hijas de forma diferente, también debemos educar a nuestros hijos diferentemente) Nuestras niñas se sentirán seguras de ser quienes quieran ser y nuestros hijos se sentirán libres de expresar sus emociones y pensamientos.

Adoptar el feminismo a mi vida, me ha vuelto más ligera, más empática y también más crítica del mundo en que vivímos.
Por eso hoy, compartamos, colaboremos y salgamos a gritar. Por los abusos que vivímos en el pasado y por las que aún los viven. Por quienes somos feministas y quienes aún no lo son. Salgamos a gritar, no a juzgar. Salgamos a enseñar y a seguir aprendiendo

Texto uno por:  Vale Ria

Texto dos por: Laiza Onofre

Ilustración por: Laiza Onofre

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s