Por menos trimestres silenciosos

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Hace unos meses tuve un aborto espontáneo, que, a pesar de su nombre, no sucedió de un momento a otro, sino que fue un proceso que duró varias semanas.
Durante mes y medio vivimos un suspenso que no le deseo a nadie, el doctor nos citó cada semana porque se veía raro, pero no tenía un diagnóstico definitivo. Primero sospechaba que fueran gemelos, luego una degeneración de la placenta, luego que no hubiera embrión.

Finalmente nos dijo que sí había embrión pero que había dejado de crecer, por lo tanto, el embarazo no era viable y me recetó medicamento para desecharlo.

Me parece importante hablar sobre el tabú que existe referente a las primeras semanas del embarazo, esa “regla” de guardar el secreto hasta que se cumplan las famosas 12 semanas.  En este periodo de suspenso se atravesó mi cumpleaños, tenía apenas ocho semanas de embarazo y mi esposo y yo decidimos contarles a los amigos que fueran a mi festejo, antes de que preguntaran que por qué no estaba tomándome una cerveza.

Hubo reacciones muy variadas, la mayoría nos felicitaron, les aclaramos que todavía era pronto pero que les queríamos compartir nuestra emoción, y no guardar el secreto aligeró el estrés del suspenso.

También recibimos comentarios algo incómodos como “¡No, todavía no digas! ¿No sabes? ¡Hasta las 12 semanas!”, o “Todavía no te voy a felicitar ¿eh? Es regla general esperar 12 semanas, puede pasar algo malo”. Obviamente sabíamos los riesgos, pero tomamos la decisión personal de decirlo a los amigos cercanos, y hubo gente que no respetó esa decisión, haciéndonos sentir mal, y casi culpables en caso de que algo saliera mal. Siento que esos comentarios vienen de una buena intención, pero demuestran una
gran falta de empatía.

Quisiera contar mi experiencia de no guardar el secreto durante las 12 semanas. Cuando el doctor nos dijo que el embarazo no era viable, se lo conté a mi familia y a mis amigos más cercanos que estaban al tanto de la situación, durante todo el horrible proceso del medicamento hubo gente mandándome mensajes, amigas que se acercaron a compartir experiencias similares, amigos y familia que me mandaban su apoyo y que estaban al pendiente de cómo estaba, ofreciéndome acompañarme si mi esposo no podía estar conmigo por trabajo, mi mamá y mi mejor amiga vinieron a visitarme, tomamos té, comimos pan de dulce, lloramos, reímos; y sobretodo Angel, mi esposo, estuvo junto a mí todo el tiempo abrazándome y cuidándome.

Y ¿saben qué fue lo bonito? En ningún momento nos sentimos solos, siempre supimos que había alguien preocupándose por nosotros. Me parece bien importante el efecto de “A mí también me pasó” contra “Es súper normal, pasa en el 30% de los embarazos”, no me hace sentir mejor ser parte de una estadística, o saber que por algo pasan las cosas, pero el que alguien comparta su experiencia, o que ofrezca su apoyo haciéndote sentir acompañada tiene un efecto sanador, en verdad creí que no estábamos solos.

Por eso decidí compartir aquí mi experiencia, a todas las que han pasado o están pasando o pasarán por situaciones similares, no quiero decirles que es normal y que a mucha gente le pasa, quiero decirles que a mí me pasó y no están solas. Que esperar 12 semanas o no es una decisión personal, no una obligación con el mundo.

Y finalmente, si tu amiga te cuenta que está embarazada y tiene menos de 12 semanas, felicítala, abrázala, dale cariño y nada más, no le des preocupaciones porque ya las tiene.

Texto : Lila Ortíz

Ilustración: Laiza Onofre

2 thoughts on “Por menos trimestres silenciosos

  1. En mi primer embarazo el ginecólogo (un médico que afortunadamente cambié) me dijo lo mismo, yo no dije nada porque estaba a días de mi boda y no quería a mi mamá regañandome/cuidándome todo el tiempo… Pasando la boda les avisamos.
    Hoy, años después, estoy esperando al segundo. Este embarazo nos costó más. Mi esposo no quería decir nada porque tenía mucho miedo de perderlo, yo también. Pero precisamente por este miedo dije: ni madres! Que la gente que quiero sepa! Por qué voy a tener que ahorrarle al mundo un momento “incómodo” si tengo una pérdida? Finalmente la más afectada soy yo y quiero que estén ahí y que sepan qué me pasa… No entiendo ese pésimo consejo de “no decir”, es algo así como: si lo pierdes lidia con eso calladita y sin hacer ruido. Aberrante!
    Un fuerte abrazo y que bueno que viviste esos momentos difíciles rodeada de la gente importante para ti y sintiendo amor y empatía!

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